Pasamos horas frente a pantallas y los ojos lo acusan: ardor, pesadez, sensación de tener arenilla, visión que se pone borrosa por momentos. La reacción más común es pasar por la farmacia y pedir “unas gotitas”. El detalle es que no todas las gotas hacen lo mismo, y algunas de las más populares pueden dejarte peor.
Fatiga visual y ojo seco: parecidos, pero distintos
Conviene separar dos cuadros que suelen mezclarse:
- Fatiga visual digital: es el cansancio del sistema de enfoque por sostener la mirada de cerca durante mucho tiempo. Da pesadez, dolor de cabeza y visión borrosa pasajera. Mejora bastante con pausas.
- Ojo seco: es un problema de la película lagrimal, la capa de líquido que cubre y protege la superficie del ojo. Da ardor, sensación de cuerpo extraño y, paradójicamente, a veces lagrimeo.
Las pantallas empeoran los dos, pero por motivos diferentes. Y el tratamiento no es el mismo.
Por qué las pantallas resecan los ojos
La explicación es más simple de lo que parece: cuando miramos una pantalla parpadeamos mucho menos. El parpadeo es lo que redistribuye la lágrima sobre la superficie del ojo y la renueva.
Además, cuando estamos concentrados el parpadeo suele quedar incompleto: el párpado no llega a cerrar del todo y la parte inferior del ojo queda sin lubricar.
A eso se le suman el aire acondicionado, la calefacción y los ambientes secos, que evaporan la lágrima más rápido.
El error más común: el colirio que “saca lo rojo”
En la farmacia conviven productos muy distintos bajo la etiqueta genérica de “gotas para los ojos”:
- Lágrimas artificiales: reponen o estabilizan la película lagrimal. Son las indicadas para el ojo seco y pueden usarse de manera sostenida, sobre todo las que no tienen conservantes.
- Descongestivos vasoconstrictores: desinflaman los vasos de la conjuntiva y el ojo se ve blanco enseguida. No lubrican. Con el uso repetido puede aparecer un efecto rebote: al suspenderlos, el ojo se pone más rojo que antes, lo que empuja a usarlos otra vez.
- Colirios con corticoides o antibióticos: son medicamentos con indicación precisa. No deben usarse por cuenta propia; el uso prolongado de corticoides oculares se asocia, entre otras cosas, a aumento de la presión intraocular.
Medidas que funcionan y no cuestan nada
- Regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirá algo a unos 20 pies (unos 6 metros) durante 20 segundos. Descansa el enfoque y te obliga a parpadear.
- Parpadeo consciente y completo: cada tanto, cerrá los ojos por completo unas cuantas veces seguidas.
- Bajá la pantalla: si el monitor queda por debajo de la altura de los ojos, el párpado cubre más superficie ocular y se evapora menos lágrima.
- Cuidá el ambiente: evitá que el aire acondicionado o el ventilador te den directamente en la cara.
- Hidratación y descanso: influyen más de lo que parece.
Cuándo dejar de automedicarse y consultar
Conviene ver a un oftalmólogo si:
- Las molestias duran más de dos o tres semanas pese a las medidas de higiene visual.
- Aparece dolor (no ardor), visión borrosa que no se aclara al parpadear o sensibilidad marcada a la luz.
- Usás lentes de contacto y sentís que ya no los tolerás como antes.
- Venís usando gotas descongestivas a diario desde hace tiempo.
El ojo seco tiene distintas causas —algunas vinculadas a los párpados, otras a enfermedades generales o a medicamentos— y el tratamiento cambia según cuál sea. La consulta está cubierta por prácticamente todos los planes de prepaga.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un oftalmólogo.
Fuente: Contenido informativo de divulgación en salud. No reemplaza la consulta con un profesional matriculado.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me arden los ojos después de usar la computadora?
Frente a una pantalla parpadeamos bastante menos y muchas veces de forma incompleta. El parpadeo es lo que renueva y distribuye la lágrima, así que al reducirse la superficie del ojo queda menos protegida y aparecen ardor y sensación de arenilla, sobre todo en ambientes con aire acondicionado.
¿Sirven las gotas que sacan el rojo de los ojos?
Esos colirios son descongestivos: reducen el enrojecimiento pero no lubrican ni tratan la causa. Con el uso repetido puede aparecer un efecto rebote, con más enrojecimiento al suspenderlos. Para el ojo seco lo indicado son las lágrimas artificiales, preferentemente sin conservantes.
¿Cuándo tengo que consultar a un oftalmólogo?
Si las molestias persisten más de dos o tres semanas pese a las pausas y la higiene visual, si aparece dolor real, visión borrosa que no mejora al parpadear o sensibilidad marcada a la luz, o si venís usando gotas descongestivas a diario desde hace tiempo.
