Hay una frase que se repite en los consultorios odontológicos y que hace mucho daño: “me sangran un poco las encías, pero es normal”. No lo es. El sangrado al cepillarse es la primera señal de que algo está inflamado, y es justamente el momento en que todo tiene solución sencilla.
De la gingivitis a la periodontitis: cómo avanza
El proceso es bastante ordenado y por eso se puede interrumpir:
- Placa bacteriana: una película de bacterias que se forma constantemente sobre los dientes. Se remueve con el cepillado y el hilo dental.
- Sarro: si la placa queda, se endurece. Ya no sale con el cepillo, hay que removerlo en el consultorio.
- Gingivitis: la encía se inflama, se pone roja y sangra. Es reversible.
- Periodontitis: la inflamación avanza hacia el hueso que sostiene el diente y lo va destruyendo. Aparecen bolsas periodontales, retracción de encía y, con el tiempo, movilidad dental.
La mayoría de las personas consulta recién en la última etapa, cuando siente que un diente se mueve. Ahí el tratamiento es mucho más largo, más caro y no siempre alcanza para recuperar lo perdido.
Qué tiene que ver esto con el corazón
Es la parte que sorprende. La periodontitis no es un problema local: es una inflamación crónica sostenida en el tiempo, con una superficie de encía inflamada que puede ser considerable.
A través de esa encía dañada, bacterias y mediadores de la inflamación pueden pasar al torrente sanguíneo. La investigación en salud viene señalando desde hace años una asociación entre la enfermedad periodontal y la salud cardiovascular, y también una relación de doble vía con la diabetes: la periodontitis dificulta el control de la glucemia, y la diabetes mal controlada favorece la periodontitis.
Conviene ser precisos: hablamos de una asociación documentada, no de una relación de causa única. Pero es motivo suficiente para no tratar el sangrado de encías como un detalle menor, sobre todo si ya tenés factores de riesgo cardiovascular o diabetes.
Las señales de alerta
- Sangrado al cepillarte o al usar hilo dental.
- Encías rojas, hinchadas o sensibles.
- Mal aliento persistente que no mejora.
- Sensación de que los dientes “se ven más largos” (es la encía que se retrae).
- Sensibilidad en el cuello del diente.
- Cambios en la forma de morder o dientes que se mueven.
Las últimas dos ya indican una etapa avanzada. Las primeras son las que conviene atender.
Quiénes deberían prestar más atención
- Personas con diabetes, por la relación de doble vía mencionada.
- Fumadores: el cigarrillo enmascara el sangrado y empeora el pronóstico.
- Personas embarazadas, por los cambios hormonales que aumentan la inflamación gingival.
- Quienes tienen antecedentes familiares de enfermedad periodontal.
- Quienes toman ciertos medicamentos que producen agrandamiento de las encías.
Prevención: lo aburrido que realmente funciona
- Cepillado dos veces por día, con técnica y sin apurarse. La fuerza no reemplaza a la técnica: cepillar fuerte lastima la encía.
- Hilo dental o cepillos interdentales a diario. El cepillo no llega entre diente y diente, y es justo ahí donde empieza el problema.
- Control odontológico periódico con limpieza profesional. Es la única forma de sacar el sarro ya formado.
- No fumar. Es el factor de riesgo modificable más importante.
Antes de terminar
Si hace más de un año que no ves a un odontólogo, pedí un turno de control aunque no te duela nada. La enfermedad periodontal avanza sin dolor durante mucho tiempo, y esa es exactamente la razón por la que se detecta tarde.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta profesional.
Fuente: Contenido informativo de divulgación en salud. No reemplaza la consulta con un profesional matriculado.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que sangren las encías al cepillarse?
No. El sangrado indica inflamación y es la primera señal de gingivitis. La buena noticia es que en esa etapa el cuadro es reversible con higiene adecuada y limpieza profesional. Si se ignora, puede avanzar a periodontitis, que sí produce pérdida de hueso.
¿La enfermedad de las encías afecta al corazón?
La investigación en salud describe una asociación entre la enfermedad periodontal y la salud cardiovascular, porque se trata de una inflamación crónica y las bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo. Es una asociación documentada, no una causa única, pero es motivo suficiente para tratar el sangrado de encías a tiempo.
¿La prepaga cubre la limpieza dental?
La consulta odontológica y la limpieza suelen estar incluidas dentro de las prestaciones básicas de la mayoría de los planes. Es una de las coberturas menos utilizadas: conviene revisar tu plan y aprovecharla al menos una vez al año.
