Cuando una persona mayor empieza a estar más cansada, a olvidarse de cosas o a caminar con menos seguridad, la primera explicación que aparece en la familia suele ser “son los años”. A veces lo es. Pero hay causas que se pueden corregir y que conviene descartar antes de asumir lo peor. El déficit de vitamina B12 es una de ellas.
Para qué sirve la vitamina B12
La B12 cumple funciones muy concretas en el organismo:
- Participa en la formación de los glóbulos rojos.
- Es necesaria para el funcionamiento del sistema nervioso, incluida la vaina que recubre los nervios.
- Interviene en procesos vinculados al ADN.
Por eso su falta puede manifestarse de dos maneras distintas: como una anemia y como un cuadro neurológico. Y a veces aparece lo segundo antes que lo primero, lo que hace que pase desapercibida.
Por qué después de los 60 cuesta más absorberla
Acá está el punto central. El problema no suele ser que la persona coma poco, sino que el cuerpo dejó de absorber bien lo que come.
La B12 de los alimentos viene unida a proteínas. Para aprovecharla, el estómago tiene que separarla usando ácido, y después necesita una sustancia llamada factor intrínseco para poder absorberla en el intestino.
Con los años, la producción de ácido gástrico disminuye —un cuadro conocido como gastritis atrófica— y con ella la capacidad de liberar la B12 de los alimentos. Resultado: la persona come lo mismo de siempre, pero absorbe bastante menos.
El detalle de los antiácidos que casi nadie tiene en cuenta
Muchos adultos mayores toman de forma prolongada medicamentos que reducen la acidez del estómago —los llamados inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol y similares— o metformina para la diabetes.
Estos tratamientos son útiles y muchas veces necesarios, pero el uso sostenido en el tiempo se asocia a una menor absorción de vitamina B12. Es un efecto conocido y documentado.
Los síntomas que se confunden con “la edad”
Es lo que hace que este déficit pase inadvertido. Los síntomas se superponen con muchos cuadros propios del envejecimiento:
- Cansancio sostenido y falta de energía.
- Fallas de memoria, confusión o dificultad para concentrarse.
- Hormigueos o adormecimiento en manos y pies.
- Inestabilidad al caminar y mayor riesgo de caídas.
- Palidez, irritabilidad o ánimo bajo.
- Ardor en la lengua o cambios en su aspecto.
La combinación de olvidos + hormigueos + caminar inseguro es la que más justifica pedir un dosaje, porque apunta al compromiso neurológico.
Cómo se detecta y qué se hace
La detección es simple: un análisis de sangre que mide el nivel de B12. En casos dudosos el profesional puede pedir estudios complementarios para afinar el diagnóstico.
Si el déficit se confirma, el tratamiento lo define el médico y puede ser por vía oral en dosis adecuadas o por vía intramuscular, según la causa. Cuando el problema es de absorción, aumentar la carne o los lácteos en la dieta no alcanza: el cuerpo sigue sin poder absorberla.
Un punto importante: cuanto antes se corrige, mejor. Las manifestaciones neurológicas, si se sostienen mucho tiempo, pueden no revertir por completo.
Qué cubre la prepaga
La consulta clínica y el laboratorio están dentro de las prestaciones básicas de los planes. El dosaje de vitamina B12 se solicita como parte de un análisis de sangre con la orden correspondiente.
- Pedile al profesional que escriba el diagnóstico presuntivo en la orden; agiliza el trámite.
- Si el laboratorio es de cartilla, en general no requiere autorización previa.
- Guardá los resultados: comparar valores en el tiempo es más útil que un dato aislado.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica.
Fuente: Contenido informativo de divulgación en salud. No reemplaza la consulta con un profesional matriculado.
Preguntas frecuentes
¿Los olvidos en un adulto mayor pueden deberse a falta de vitamina B12?
El déficit de B12 puede producir fallas de memoria, confusión, hormigueos y marcha inestable, síntomas que suelen atribuirse a la edad. Es una causa potencialmente corregible, por eso conviene que el médico la descarte con un análisis de sangre antes de asumir otra explicación.
¿El omeprazol puede bajar la vitamina B12?
El uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol, se asocia a una menor absorción de vitamina B12, porque reduce el ácido gástrico necesario para liberarla de los alimentos. También se describe con la metformina. No hay que suspender la medicación por cuenta propia: corresponde comentarlo con el médico para que evalúe medir el nivel.
¿Alcanza con comer más carne para subir la B12?
Si el problema es de absorción —lo más frecuente después de los 60— aumentar el consumo de alimentos no alcanza, porque el organismo sigue sin poder aprovecharla. El tratamiento lo define el profesional y puede ser por vía oral en dosis adecuadas o intramuscular.
